Villajoyosa

Villajoyosa, conocida como «La Vila Joiosa» en valenciano, es una joya costera en la Costa Blanca de España que ofrece una mezcla encantadora de tradición marinera, playas hermosas, historia y, por supuesto, chocolate. Es un destino ideal para unas vacaciones relajadas y auténticas.

Lo primero que te llamará la atención de Villajoyosa son sus famosas casas de colores a lo largo del paseo marítimo, un espectáculo pintoresco que data de la época en que los pescadores pintaban sus casas de colores vivos para poder verlas desde el mar. Este casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, es perfecto para pasear por sus calles estrechas y empedradas.

A pesar de ser un destino turístico, Villajoyosa conserva un ambiente auténtico y menos masificado que otras localidades cercanas, lo que la hace ideal para quienes buscan una experiencia más local.

La historia de Villajoyosa está muy ligada al mar y a las diferentes civilizaciones que han dejado su huella.

Casco Antiguo: Explora las murallas medievales, la Iglesia-fortaleza gótica de Nuestra Señora de la Asunción y el Barrio del Arsenal. Las coloridas casas colgantes sobre el río Amadorio son una imagen icónica.

Vilamuseu: El museo arqueológico y etnográfico de la ciudad, que alberga una importante colección que te sumergirá en la historia de la región.

Santuario Íbero y Romano de La Malladeta: Un sitio arqueológico con vistas impresionantes al mar.

Torres de vigilancia: A lo largo de la costa, encontrarás antiguas torres defensivas como la Torre del Aguiló, que ofrecen vistas panorámicas.

Además de disfrutar de las playas y la cultura, Villajoyosa ofrece diversas actividades:

Deportes acuáticos: Snorkel, buceo, paddle surf o kayak son opciones populares en sus aguas cristalinas.

Paseos y senderismo: Hay rutas costeras que te permiten explorar el litoral y sus calas escondidas.

Puerto pesquero: Es fascinante ver cómo llegan los barcos pesqueros y la lonja donde se subasta el pescado fresco.

Gastronomía: Prueba la deliciosa cocina local basada en pescado y marisco fresco en los restaurantes del paseo marítimo o del centro.

Fiestas de Moros y Cristianos: Si tienes la suerte de visitar en julio, podrás disfrutar de estas espectaculares fiestas, declaradas de Interés Turístico Internacional, con su famoso «Desembarco».

Mercados: Hay un mercado diario en el edificio del Mercado Central y un mercado semanal los jueves en la Avenida de Bernat Sarriá.